Mar 07 |
Las queserías que han expuesto su producto para al venta en la Festa do Queixo que este fin de semana se ha celebrado en Arzúa corroboran con sus testimonios la idea que se deduce de la alta participación registrada en la presente edición, la trigésimo quinta. La cita de exaltación gastronómica es un referente dentro del sector más allá las fronteras de la comunidad. Y no lo dicen, por barrer para casa, los productores de la Denominación de Origen Protegida de la zona, la Arzúa-Ulloa, sino sus competidores en el mercado.
Francisco Nasarre, propietario de una pequeña quesería de Huesca, se animó a asistir por primera vez a la muestra sectorial más importante de Galicia «porque me dijeron que tenía prestigio a nivel nacional», afirmó ayer en la jornada inaugural de la Festa do Queixo este productor, que aportó una de las variedades más caras: el queso de cabra. A 20 euros vende el quilo. La firma de quesos de Nasarre es una de las tres procedentes de otras comunidades que participan en la muestra sectorial, donde también exponen su producto queserías de Menorca y Asturias.
Igual consideración tiene de l
a Festa do Queixo Daniel Pérez, gerente de una quesería de Vilalba que centra su actividad en la producción de San Simón da Costa, otra de las variedades de queso gallego con Denominación de Origen Protegida. Asegura que recorre la ferias del sector que se celebran por todo el territorio estatal y que la de Arzúa, a la que asiste desde hace diecisiete años, «ten bo nivel porque é de interese comercial para darnos a coñecer e tamén para facer algo de venda», afirma. Con todo, Daniel Pérez expone una reivindicación en defensa de los profesionales del sector. «A mostra debería ser so de productores, con queixo todo etiquetado», demanda. «E non me refiro ás queixeiras tradicionais, en contra das que non estou porque son a nosa orixe, senón a xente que compra o producto e logo o pon á venda aquí», añade como aclaración a las quejas por el intrusismo que percibir.
Eric Dufour es uno de los productores que aportan una dimensión internacional a la Festa do Queixo. Después de tres años asistiendo con diferentes variedades de queso italiano, asegura que obtiene «un buen resultado porque la mejor promoción es el paladar». Además, dice percibir un incremento progresivo en las ventas. Quesos elaborados en Francia, y de las Denominaciones de Origen gallegas Tetilla y O Cebreiro también pueden adquirirse en el recinto ferial de Arzúa, donde la variedad de la zona, el Arzúa-Ulloa, se vende «a un prezo especial para a feira, para que todo o mundo o disfrute», apunta Benigno Pereira, de Queixería Bama, que despacha la pieza de quilo a 6 euros.









miñe por si soa». El alcalde recordó ayer que el apartado institucional y los actos complementarios eran menores que en certámenes semejantes organizados en otras poblaciones, aunque recalcó que con sus palabras quería evitar cualquier crítica a otras comisiones organizadoras.
rillo, analizó las propiedades de este peculiar queso extremeño que se caracteriza por dos elementos diferenciadores. El primero es que para su elaboración es necesaria la producción de leche diaria de 15 ovejas de oveja merina, una raza que proporciona una leche tan exquisita como escasa. La segunda peculiaridad es que se trata de un queso muy especial que se abre por arriba, como si se tratase de una lata de conservas, y su contenido licuado se unta sobre una rebanada de pan. La Torta de la Serena también resulta idónea para la elaboración de pinchos y tapas y es un ingrediente esencial en la nueva cocina.
La impresión que el queso despierta en otros países es favorable, hasta el punto de que la demanda sigue estando presente e incluso supera las expectativas manejadas hasta ahora. De todos modos, el secretario del consejo regulador de la denominación, Ángel Ramil, manifestó anteayer que las fábricas mantenían su ritmo propio de producción y que además era preciso contar con la intervención de exportadores para trasladar el producto a otros países.
La Granja Rinya consiguió ayer superar su propio récord en Albal (Valencia), con la elaboración de un Queso de Servilleta de una tonelada de peso. Una proeza que quedará registrada en la memoria de una localidad que se ha volcado desde el principio con esta iniciativa solidaria, ya que los beneficios de la venta de estas casi 5.000 raciones irán destinadas a la Junta Local de la Asociación Contra el Cáncer.
Los trabajadores se afanaron en remover y rallar la mezcla de leche y cuajo en tres grandes cubas dispuestas sobre un escenario. Después, se fueron vertiendo sobre la servilleta que ya estaba preparada para recibir el cuajo. El momento de mayor dificultad llegó cuando hubo que exprimir la servilleta para eliminar el suero restante, pues se necesitaron todas las manos disponibles para girar el queso.
La Foz de Morcín se convirtió ayer en el centro gastronómico de la región. Con el queso de afuega’l pitu como protagonista, también cobraron protagonismo embutidos, mieles, dulces variados y panes tradicionales que se congregaron en torno al XXX Certamen, organizado por la Hermandad de La Probe de Morcín.
Una vez leído el pregón, se procedió a entregar los galardones a los queseros, cuyos productos fueron seleccionados por los miembros del jurado en las cuatro categorías de afuega’l pitu que se premiaban: roxu de trapu, blancu de trapu, atroncáu roxu y atroncáu blancu. En cada una de estas categorías se entregó un primer, un segundo y un tercer premio, valorados con 90, 60 y 30 euros respectivamente. A su vez, se concedió un premio más de 30 euros en la categoría de quesos no profesionales.